lunes, 9 de mayo de 2011

LEGITIMACIONES ILEGALES



Después de muchos meses algo ocurrió para movilizarme lo suficiente (y una vez más...) hacia mis fastidiosas contradicciones...

Así que, sin más preámbulos, aqui vamos...

Que la muerte del lider de Al Qaeda, Osama Bin Laden, es un hecho conmocionante en si mismo y un golpe extremo a la organización terrorista más temida, sobre todo en el mundo occidental, no representa ninguna "lucidez" informativa. Y mucho menos lo sería cualquier crónica al respecto.
Por tanto éste no será el objetivo de mi minúscula reflexión ...

Pero sí lo será aquello que, realmente, me conmueve en la necesidad de expresarlo....

La idea de "justicia" que conlleva este acto...
El corrimiento de los límites de lo que es "moralmente aceptable" cuando la acción se justifica como reacción...
El silencio (en el mejor de las casos)  de gobiernos, organizaciones e instituciones religiosas que asume y consiente esta clase de prácticas como método de exterminación de presuntos enemigos...
La aceptación del asesinato de inocentes como admisible e inevitable "daño colateral"...

"SIN BIN LADEN EL MUNDO ES MÁS SEGURO" dijo Barack Obama (repitiendo el mismo discurso de Bush luego del apresamiento y ejecución de Saddam Hussein)...
Y ante esta aseveración me surge una pregunta... ¿Seguro para quién?...

¿Para los paquistaníes que soportan, desde la administración Bush, los ataques militares de aviones estadounidenses no tripulados?...
¿Para los propios estadounidenses que, después de "festejar" el asesinato frente a la Casa Blanca, se preguntan (advertidos por su propio Jefe de Estado) cuánto faltará para un nuevo 11 de setiembre?...
¿Para el resto del mundo que, como actor y/o espectador, vislumbra una guerra que redobla las apuestas y va por más?...

No puede haber SEGURIDAD en un mundo que se rige por los discursos y acciones de quienes son jueces y parte.
No existe la menor posibilidad de RESGUARDO en una sociedad que se escuda tras los derechos de una justicia parcial e ilegítima.
Y no hay AMPARO cuando se vapulean las soberanías enmascarándolo de "operaciones preventivas"...

Aceptar esta clase de prácticas nos hace viles... Nos convierte en funcionales a intereses que no persiguen un bienestar universal, sino la concreción de beneficios espurios e individuales... Nos coloca en un lugar manipulable e irreflexivo...


Y fundamentalmente, nos asocia al miedo, el mayor enemigo de la libertad...